← Mascotas · octubre 20, 2026 · Por Pablo Fernández
Pulgas y garrapatas en otoño: por qué no hay que olvidarse de desparasitar

Mucha gente piensa que las pulgas y las garrapatas desaparecen cuando llega el frío. No es así: en el norte de España los inviernos suaves y húmedos, y las casas con calefacción, permiten que los parásitos sigan activos buena parte del año.
Las pulgas viven bien en casa
La mayor parte de una infestación de pulgas no está en el animal, sino en el entorno: huevos y larvas en alfombras, sofás y camas. Con la calefacción encendida encuentran condiciones ideales. Por eso, si tu perro o tu gato se rasca mucho, no basta con tratar al animal: también hay que lavar su cama a temperatura alta y aspirar con frecuencia.
Garrapatas en prados y montes
Si paseas por zonas de hierba alta, prados o caminos de monte, revisa a tu perro al volver: cabeza, orejas, cuello, axilas y entre los dedos. Si encuentras una garrapata, lo más seguro es retirarla con una pinza o un quitagarrapatas, tirando de forma firme y sin aplastarla. Si no te atreves, acude a tu veterinario.
¿Cada cuánto desparasitar?
Depende del producto, de la edad del animal y de su estilo de vida (si sale al campo, si convive con niños o con otros animales). Lo recomendable es seguir un calendario pautado por tu veterinario, tanto para parásitos externos (pulgas, garrapatas) como internos (lombrices).
Señales de alerta
- Picor intenso, rascado o mordisqueo constante.
- Puntitos negros en el pelo (pueden ser heces de pulga).
- Pérdida de pelo o heridas en la zona del lomo y la cola.
- Decaimiento o fiebre tras una salida al campo.
Nunca uses en gatos productos antiparasitarios para perros: algunos contienen sustancias muy tóxicas para ellos.
Estos consejos son orientativos. Pide a tu clínica veterinaria el plan de desparasitación adecuado para tu mascota.
Foto: dominio público (CC0), vía rawpixel. Ver original