← Mascotas · octubre 14, 2026 · Por Pablo Fernández
Paseos con lluvia: cómo cuidar a tu perro en el otoño asturiano

En Asturias el otoño llega con orbayu, charcos y barro. A la mayoría de los perros les da igual mojarse, pero la humedad continuada puede traer problemas de piel, de patas y de articulaciones si no se tiene un poco de cuidado. Estos son los hábitos que más ayudan.
Sécalo bien al volver a casa
Ten una toalla preparada en la entrada y seca primero las patas, la tripa y la zona de las axilas, que es donde más se acumula la humedad. En perros de pelo largo o con mucha capa interna conviene insistir: si el pelo queda húmedo durante horas pueden aparecer irritaciones y malos olores.
Revisa las almohadillas y entre los dedos
El barro, la arena y las pequeñas piedras se quedan entre los dedos y pueden rozar la piel. Después de cada paseo pasa la mano entre las almohadillas y retira lo que encuentres. Si ves enrojecimiento, cojera o que se lame mucho una pata, coméntalo con tu veterinario.
Paseos más cortos, pero no menos
Un perro necesita moverse aunque llueva. Si hace muy mal tiempo, es mejor hacer varias salidas cortas que una sola larga. Aprovecha los ratos sin lluvia y completa el ejercicio en casa con juegos de olfato o de buscar premios.
¿Chubasquero sí o no?
Para perros pequeños, de pelo corto, mayores o friolentos, un chubasquero ligero ayuda a que lleguen secos a casa. Elige uno que no le apriete al andar y que deje libres las patas delanteras. Si a tu perro le agobia, no lo fuerces: acostúmbralo poco a poco y con premios.
Cuidado con los charcos
- Evita que beba de charcos, sobre todo cerca de carreteras y aparcamientos: pueden tener restos de aceite o anticongelante, que es muy tóxico.
- Lleva agua limpia si el paseo es largo.
- Con poca luz, usa un collar o arnés reflectante o con luz para que los coches os vean.
Estos consejos son orientativos. Ante cualquier duda sobre la salud de tu mascota, consulta siempre con tu clínica veterinaria.
Foto: mdalmuld (CC BY 2.0), vía Flickr. Ver original